JEREMY NEWMAN
“No hay una respuesta global para la crisis”
El CEO de BDO Internacional analiza el impacto de la falta de unificación de las regulaciones contables. Consecuencias del fortalecimiento del G-20. El rol de Brasil, China y la chance para la Argentina.
Jeremy Newman, el CEO mundial de BDO International, abre todos los días su blog personal, sube información o sus opiniones, pero muy especialmente lee cada uno de los mensajes que le dejan los empleados de la consultora alrededor del globo. “Estoy fascinado, porque al final del día, a través de mi blog, me contacto con todos. Permite una relación mucho más estrecha con las filiales en todo el mundo y las personas que trabajan en nuestra empresa. Es una excelente forma de relacionarse. La idea es que cada uno conozca lo que uno hace. Además, tengo un muy buen feedback, porque se arman idas y vueltas muy interesantes. Permite comenzar conversaciones con personas que nunca las hubiese tenido si no fuera por el blog”, asegura. Esta misma visión global es la que debe aplicar a la hora de analizar temas tan diversos como las perspectivas de la crisis financiera; el nuevo escenario planteado por el fortalecimiento del G-20; los estándares de contabilidad, o del “enorme rol” de China en la economía internacional.
Fortuna: En muchos países ya se habla de despegue, de que la crisis tocó un fondo y se está comenzando a reactivar la economía. ¿Usted coincide con este análisis?
Newman: Depende de qué país se analice. No puede haber una respuesta global, porque depende de cuán financieros eran los países. Con el tema de las hipotecas subprime, países como Estados Unidos o España prestaron mucho y será más difícil para ellos salir de la crisis. No habrá una respuesta global, sino que dependerá de las medidas que tenga cada país para poder salir de la crisis. Sería mejor que haya una respuesta global, pero para esto se necesitaría una adaptación, y no todos los países se pueden adaptar de la misma manera. Todavía hay mucha diferencia entre los países desarrollados y los emergentes.
Fortuna: ¿Y en caso de que pudiera darse, cuál debería ser esa respuesta global?
Newman: Se debería buscar una adaptación local a los mercados. Uno de los temas es que no hay regulaciones homogéneas para todos los países, hay que apuntar a esto para poder llegar a una solución global. Una de las opciones, por ejemplo, sería que el sistema bancario estuviera regulado de manera global, y no que cada país tenga regulaciones diferentes, que muchas veces chocan entre sí. En esto también deberían consolidarse estándares globales, pero para eso se necesitarían adaptaciones locales, que son difíciles de llevar a cabo.
Fortuna: ¿Cree que el fortalecimiento del G-20 puede ser una oportunidad para encontrar soluciones más integrales a nivel mundial?
Newman: Es difícil de juzgar, pero creo que el G-20 cuando se reúne y cuando uno ve los anuncios que hacen, están mirando al mundo como un todo. El problema es que si bien los países se mostraron tan abiertos en las reuniones, cuando los presidentes o primeros ministros vuelven a sus países es difícil para ellos convencer a su gente de que se debe seguir el bien común. Creo que se está intentando hacer, y que el G-20 está tendiendo a mirar más el bien colectivo.
Fortuna: ¿Cómo debería trabajar el G-20 en conjunto con el G-8 y la OMC? ¿No puede haber choque de intereses?
Newman: Creo que sí, que va a haber un fuerte choque de intereses, por lo menos en un principio, hasta que se acostumbren a trabajar en conjunto. Eso se va a ir articulando con el tiempo. Esto va a pasar cuando se definan quiénes serán las autoridades y cuál es su grado de autoridad, quién cumple qué rol en qué lugar. Porque ahora tenemos cosas como el FMI, el Foro Mundial de Finanzas y el Banco Mundial, que son los tres entes que están trabajando para que no suceda este choque de intereses. El G-20 mostró avances en tratar de establecer el bien común para los países y el mercado en general.
Fortuna: Pero en este escenario de crisis, que para usted todavía está, el mundo tiene puestas sus fichas en China, como la locomotora capaz de reactivar la economía mundial. ¿Cómo se podría aprovechar ese poder de tracción que tienen los chinos?
Newman: China representa el país con mayores oportunidades para expandirse en el mundo. Una de las formas en que las empresas van a poder crecer es si centran su atención, sus inversiones y sus negocios, en tratar de penetrar y aumentar su market share en China. Segundo: creo que China tendrá un rol enorme, porque su demanda irá en aumento y las empresas deben estar preparadas para satisfacerlas. Ahora que todavía sigue la crisis, es cuando las compañías deben tratar de entrar en China, afianzarse y crecer, antes de que China logre salir de la crisis, que será muy tarde. Hay que invertir ahora y eso permitirá que el día de mañana, cuando el mundo vuelva a crecer, estar bien posicionados frente al país de mayor demanda mundial, como es China. La idea es que cuando China salga de la crisis, las empresa ya deben estar instaladas allí.
Fortuna: Usted habló de consolidar estándares globales, ¿el proyecto de high quality accounting standard ( estándar contable de alta calidad) tiene chances de ser aplicado internacionalmente?
Newman: Este es uno de los mayores desafíos actuales. Se puede mirar de dos maneras. Una es una visión positiva, que las políticas de auditoría van a tender a ser uniformes en todo el mundo, y el G-20 está ayudando a que sean así. Por el otro lado, se puede mirar desde lo negativo: donde está EE.UU y el resto del mundo y que es difícil que se logre una convergencia y una aceptación de medidas estándares globales. Yo me paro desde el lado positivo. Además, se están aunando objetivos y se van a sacar presiones de ciertos estándares y que se pueda llegar a un acuerdo general.
Fortuna: ¿Cuáles son los puntos básicos que se deben considerar para estos nuevos estándares?
Newman: El punto principal en que debe centrarse estos nuevos estándares es en la transparencia. Lo importante es que las personas que hagan la contabilidad en una empresa, ya sean los inversores, los reguladores o los contadores, todos tienen que entender lo mismo de una manera homogénea. Lo que se busca es que las finanzas de las grandes empresas por ejemplo, que generalmente son muy complicadas de entender, dejen de serlo.
Fortuna: ¿Cómo cree que se reacomodó el comercio mundial desde el pico de la crisis a este momento en que se prevé una recuperación?
Newman: Es difícil generalizar porque cada país sufrió la crisis y buscó salir de diferentes maneras. Pero en términos globales se puede ver que, por suerte, no hubo fuertes medidas proteccionistas. En el pasado, ante situaciones como estas, lo esperado era que los países tomaran medidas individuales y que tendieran a protegerse a sí mismos, sin importar las consecuencias mundiales. Pero también era un mundo menos globalizado. Hoy en día vimos poco de esto. Lo que también vimos es que aumentó mucho el comercio interdependiente entre los países. El crecimiento o la baja de la demanda en China tiene un fuerte impacto en muchos otros países.
Fortuna: ¿Cómo pueden aprovechar América latina, y en particular la Argentina, las actuales condiciones del comercio mundial?
Newman: América latina tiene un fuerte rol que cumplir y tiene una oportunidad ahora de dejar de obedecer lo que le impongan desde Estados Unidos o Europa. Con el paso del G-8 al G-20, tanto la Argentina como Brasil están inmersos en el mundo. Creo que América latina tendrá un protagonismo muy fuerte si logra comportarse como un jugador regional, y no cada país individualmente. Si la región actúa colectivamente logrará una enorme penetración y podrá formar parte de las decisiones que se tomen en el mundo en cuanto a los cambios en el FMI o el Banco Mundial, en cuanto a los nuevos parámetros de comercio, a los nuevos estándares, etc. Brasil sin dudas que es la potencia económica de la región, pero la Argentina es la potencia de habla hispana, son quienes más activos deben estar. Es importante que la región, en conjunto, entienda qué rol debe cumplir y cuál es el rol del resto de los países y las regiones.
Fortuna: ¿Y cuál es ese rol?
Newman: Hay que dejar de etiquetar a los países. Decir que uno es exportador, otro importador, que uno tiene tal espeficidad, es un grave error. No creo que ni la Argentina ni Brasil deben encasillarse ante el mundo como exportadores de un determinado producto. Es necesario romper esa barrera, sino que necesitan expandir sus fronteras y expandirse en cuanta región y en cuantos productos puedan, porque esto permitirá el desarrollo interno, y a su vez el del comercio mundial. Dejar de verse como exportadores.
Claudio Celano Gómez |
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