Negocios Nacionales
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Osmar Batistuta
“El campo ya no cree
en los funcionarios”
El padre y socio del famoso goleador asegura
que sin plan agrario no hay horizonte.
Su estrategia de producción ganadera
en el norte santafesino y las críticas a
las políticas oficiales.
Querés vender el campo? Esperá que le digo al Gaby. Él te lo compra seguro". La vieja anécdota se remonta a tiempos en los que Gabriel Batistuta comenzaba a hacer sus primeros billetes grandes en el fútbol internacional. Su padre, Osmar, el intermediario de la historia, manejó desde siempre los negocios del mayor goleador de la Selección Nacional, retirado del fútbol profesional desde 2005. Es que gran parte del el dinero de su fructífera carrera en Europa volvió al país, en forma de inversiones al campo santafesino. A su Reconquista natal, para más datos. Así, Osmar se convirtió en la cabeza de Batistuta y Batistuta, la sociedad familiar que en la actualidad maneja entre 15.000 y 20.000 hectáreas y más de 10.000 cabezas de ganado. Hoy es uno de los grandes criadores de novillos para exportación de una de las provincias ganaderas más importantes del país. Y también se convirtió en un referente ganadero de su zona, tesorero de la Sociedad Rural de su ciudad, y activo dirigente durante el paro del campo. "Fueron días en los que no paramos un minuto. A Gloria, mi mujer, la veía poco y nada. Ahora la cosa se calmó un poco, pero la gente sigue muy incómoda. Estamos esperando lo que pasará con el dialogo en estos días, pero perdimos la confianza. Cuando los mansos nos cansamos pasa lo que pasó. Mire sino a Alfredo De Angeli (el representante de Federación Agraria en Gualeguaychú)", comenta Batistuta padre.
A Osmar Batistuta se lo nota triste e indignado por el tratamiento que el Gobierno le da al sector del que forma parte activa. Si bien se define como un productor ganadero grande, y reconoce que el verdadero problema lo tiene sus colegas "chicos", afirma que la Presidenta Cristina Kirchner "no conoce el campo y está muy mal asesorada por quienes la rodean".
"Yo conozco muy bien la realidad del campo, lo que les pasa a los pequeños productores. Si bien yo estoy en otra posición, apoyo y reconozco los reclamos de todos mis colegas como legítimos. La verdad, yo podría estar en otro lado, haciendo otras cosas. Pero me gusta el campo y me siento muy bien trabajando. Tenemos que entender que la suma de los pequeños productores es lo que hace grande a este país", dice el productor de 61 años.
Ocurre que Batistuta no siempre tuvo buenas experiencias a la hora de exponerse públicamente. Por eso mantuvo el bajo perfil a lo largo de todo el conflicto agrario. Hasta que se decidió a hablar con FORTUNA. El empresario no olvida que hace casi diez años, luego de una inundación que azotó sus campos, y de las pertinentes quejas públicas que hizo contra las autoridades nacionales del momento, recibió insistentes inspecciones. "Salgo en los medios y aparecen las visitas", asegura.
HOMBRE DE CAMPO. Osmar Batistuta no nació ganadero. Se hizo. Y si bien su éxito en los negocios agrarios está directamente relacionado con la carrera que su hijo y socio hizo como futbolista internacional, en Reconquista se lo reconoce como alguien que hizo todo lo que tiene trabajando. "Es una muy buena persona. Todo lo que tiene es legítimo. No es un hombre muy sociable, es cierto, y eso no lo ayuda. No habla mucho", explica un vecino.
Fortuna: ¿Cómo evalúa este impasse de un mes en el conflicto agrario? ¿Cree que se será fructífero el diálogo con el Gobierno?
Batistuta: La Presidenta se sube a una tribuna, pero no conoce el interior y, encima, está mal asesorada. Esto lo digo con todo respecto, pero es así. Los que la rodean no le cuentan la realidad. Además hay un tema maquiavélico, los que gobiernan hacen planes y calculan cosas, y el chacarero sale del piquete y se vuelve a trabajar al campo. Parece que estuvieran esperando que cualquiera de nosotros salga a hablar para caerle con todo.
Fortuna: ¿Qué cree que aportarán las medidas que propuso el Gobierno para mejorar la situación de los pequeños productores?
Batistuta: El Gobierno vive haciendo promesas que nunca cumple. Por eso es complicado aceptar las cosas que promete ahora. El año pasado, en junio, lanzaron el plan "Más ternero" y destinaron $ 170 millones para llevarlo adelante. De ese monto se desviaron $ 100 millones y, al menos por acá, no se conoce el destino final que tuvieron. Y esto no surge de mi cabeza sino de datos oficiales. Santa Fe presentó 2.000 proyectos de desarrollo productivo. Se analizaron, fueron aprobados por la provincia y se llevaron a la Secretaría de Agricultura. Al final, apenas de hicieron 150. La resolución 319 otorgó compensaciones por terneros vendidos, pero fue una medida que terminó siendo un verdadero castigo para los productores. Se aprobaron sólo 50 proyectos contra 15.000 presentados.
Fortuna: El argumento oficial es que las medidas fomentarán la redistribución en el sector…
Batistuta: Este Gobierno considera redistribución a esos planes que no se llevan adelante. Cuando se habla de distribución, nadie mira lo básico, que es salud, educación y seguridad. Hoy no hay ninguna de esas tres cosas fundamentales. ¿Qué hace el Gobierno con los miles de millones que recauda? Los planes sociales no son distribución de la riqueza. A la gente que no tiene nada hay que ayudarla, pero ni siquiera eso se hace.
Fortuna: ¿Sirvió el apoyo de los cacerolazos y manifestaciones en apoyo al campo que se hicieron en grandes ciudades, como Buenos Aires?
Batistuta: Lo que pasó en la Plaza de Mayo, la noche del cacerolazo, fue una vergüenza. Una represión armada contra un reclamo genuino y autoconvocado. Lamentablemente, mucha gente que vive en las grandes ciudades no conoce, o no se les deja ver, como es la realidad en los pueblos agroproductores del interior del país. A tres kilómetros de Reconquista llueve y las mujeres tienen que parir en sus casas porque no puede llegar al hospital. Esto en las ciudades no se ve y por eso, en gran parte, la gente no llega a entender del todo por qué protestamos. Acá, los maestros no tienen tizas y los que ayudan a mantener la escuela son los productores. Son ellos mismos los que les dan dinero a la policía para la nafta de los patrulleros. En el norte de Santa Fe y el Chaco nos subimos a las 4x4 porque de otra manera no se puede circular. La situación es gravísima: casi no hay caminos. No me quiero imaginar al país en esta dirección dentro de 30 años. Aunque tengo que reconocer que en parte todo es culpa de gente que, como yo, no se quiere meter en la política.
FAMILIA UNIDA. Los Batistuta tiene varios campos modelo en la zona de Los Amores y Cañada Ombú, dos pueblos del norte del departamento Verá. Las estancias están ubicadas en los parajes Los Amores, Las Delicias, Los Tábanos y Tres Bocas y están ubicados a 100 kilómetros de Reconquista, a lo largo de la ruta 3 y paralelos al río Paraná. Se trata de la zona de los bajos submeridionales, al norte de Santa Fe, donde es difícil hacer agricultura por culpa de los climas adversos. Además, son terrenos que sufren grandes períodos de inundaciones, seguido por fuertes sequías. En la actualidad, por caso, que hace varios meses que todos miran al cielo esperando lluvias que no llegan.
"Son campos que los Batistuta compraron a muy bajo valor. Arriesgaron en una de las peores zonas. Con todas en contra, desde el clima hasta la falta de infraestructura. Cuando llegaron no había caminos, puentes, ni luz. Osmar invirtió mucho en infraestructura y se tecnificó con mucho criterio a pesar de ser una zona de poco desarrollo. Se la jugó y logró ser productivo. Tiene visión, sabe hacer buenos negocios a pesar de algunos problemas: Las Delicias tiene ahora muchos problemas de falta de agua y tuvieron un incendio muy grande en 2007", cuenta otro vecino.
A Batistuta no le gusta nada hablar de sí mismo. "¿Para qué?", se pregunta y confiesa que le "revienta" que le pregunten cuántas hectáreas tiene. "Moderado en sus actitudes, de convicciones firmes y muy buen amigo. Si se consigue su aprecio, él lo respalda y lo aguanta hasta el final. Es buena gente", opina un vecino del barrio San Martín.
Ahora, hasta el archiconocido Gabriel está instalado en Reconquista. Tanto que sus dos hijos varones intentan continuar con la estirpe familiar y comenzaron a probar suerte en el Club Platense Porvenir, el mismo donde comenzó a brillar su padre. "El pibe mayor debutó este año. Hizo algunos goles en amistosos y pinta bien. Pero lo importante es que parecen buenos pibes", dice cerca del club.
Si bien Gabriel y su familia viajan mucho, suelen pasar buena parte de su tiempo en su flamante casa a pocas cuadras del centro de Reconquista. Osmar, por su parte, va casi todos los días al campo y Gloria atiende su hogar y es voluntaria en el Hospital Central Reconquista Olga Stucky de Rizzi.
La cabeza de Batistuta y Batistuta es desde hace varios años tesorero de la Sociedad Rural de su ciudad. "Osmar es muy amigo de demostrar con números que todo está bien. Esa capacidad productiva que logró en terrenos tan complicados la desarrolla con éxito en la Sociedad Rural. Es un gran colaborador de la entidad y estuvo en los cortes de ruta. Sabe lo que es trabajar: cuando era joven cortaba leña y la vendía", afirma un colega ganadero, también integrante de la comisión de la Sociedad Rural.
Fortuna: ¿Por qué cree que se llegó a esta situación tan tirante entre las autoridades nacionales y los productores?
Batistuta: Todo esto pasa porque no hay una política agraria sustentada en el tiempo. No hay plan y no tenemos horizonte. El que produce ya no cree en nadie, y muchos menos en funcionarios. Por suerte, en Santa Fe tuvimos y tenemos buenos gobiernos provinciales, tanto Reutemann, Obeid como Binner. Yo hablo de la zona en la que trabajo, con campos grandes que general mucho trabajo y riqueza. Planificamos pero tenemos que soportar que de la noche a la mañana nos corten la exportación de carne. Me acuerdo como si fuera hoy: mientras se recortaba la exportación, en una exposición en Córdoba la ex ministra Miceli anunciaba medidas para promocionar el sector. Es una risa… pero el interior sufre mucho todo esto. Cuando yo era chico la Argentina era líder regional y mirábamos a todos de reojo. Decíamos que a Brasil lo único que le importaba era el carnaval y ahora nosotros ni aparecemos en los rankings. Perón lo dijo: "Tenemos que producir para el mundo hambriento". Pero eso fue hace mucho. Yo soy apolítico pero apoyo al gobierno socialista de Santa Fe.
Fortuna: ¿Qué opina de los funcionarios del sector, como el secretarios Javier De Urquiza?
Batistuta: Lo conozco mucho. Estoy re convencido de que De Urquiza es un hombre de campo que sabe. Conoce nuestra realidad pero es obvio que no lo dejan actuar. Incluso visitó mis campos y lo llevé a recorrerlos en avión. Es un buen hombre.
Fortuna: ¿No se tentó nunca con la soja?
Batistuta: Yo me dedico la producción de novillo pesados para exportación. También hago forrajes. La verdad, pensaba hacer soja, incluso también trigo o maíz. Es que esta situación obliga a hacer otra actividad… pero ahora no sé. Porque la soja avanzaba, primero borraron del mapa a la lechería y después al que trabajaba con terneros. Ahora prometen subsidios para estos últimos pero a muchos de los pequeños productores de Santa Fe se les muere la hacienda por falta de agua. Y eso los funcionarios no lo ven.