Negocios Nacionales
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Juegos de trasnoche en TV
El llame ya que factura $ 100 millones por año
Ya son tres los programas que proponen entretenimientos y premios durante la madrugada. La modalidad genera $ 8 millones mensuales sólo por las comunicaciones sin contar los ingresos publicitarios. Una ecuación de costos bajos y gran potencial.
Los predicadores y los pseudomédicos están perdiendo
pantalla. Después de la medianoche, la televisión
aggiornó su propuesta con un llame ya que no ofrece moldes
irrompibles ni pastillas para adelgazar sino la ilusión de
ganar plata rápido y fácil. El negocio, en un espacio
considerado hasta ahora anticomercial, cautivó a los directivos
de Canal 9, Canal 13 y Telefe y genera una facturación cercana
a los $ 8 millones mensuales sólo en concepto de llamados.
Se puede participar desde líneas fijas o un celular. En pantalla
se lee que hay que pagar $ 0,50 más impuestos por cada mensaje
de texto y $ 0,90 más impuestos por cada llamado. Pero estos
gravámenes suman, en promedio, un 20% al costo. “No
todos los clientes revisten la misma condición frente al
fisco, y por eso la carga tributaría varía”,
explican en una telefónica.
Esto significa que llamar cuesta unos $ 0,60 el mensaje de texto
(SMS, por short message service) y $ 1,08 el minuto de comunicación.
La distribución de esos ingresos es compleja porque intervienen
muchos jugadores: las operadoras telefónicas, las desarrolladoras
que que arman los juegos y tienen el software necesario, y las productoras
y los canales. Las telefónicas firman acuerdos con las desarrolladoras,
que son a la vez quienes mantienen vínculos con los canales
y las productoras.
Los convenios que se suscriben son absolutamente disímiles
porque no sólo varían los porcentajes de asignación
de ingresos entre todos las patas del negocio de programa a programa
sino dentro del mismo ciclo, en función de los distintos
juegos. En general –según reconocieron en una telefónica–
los canales y las productoras se quedan con el 50% de lo facturado.
“Este negocio es como el Bingo: nadie va a esos lugares a
tomar algo sino a jugar. Acá la afinidad es enorme y prácticamente
ningún espectador pone el programa a menos que esté
conectado”, explican en una telefónica. A partir de
este dato, hacen cuentas: los seis puntos promedio de rating que
suman los tres programas determinan que cada madrugada hay 600.000
televisores encendidos. Si en cada casa hay sólo un teléfono,
y si desde ese aparato se envía apenas un SMS, el tráfico
es de 600.000 mensajes de texto diario, que a un costo de $ 0,60
cada uno totalizan ingresos por $ 360.000 cada noche. Al mes, la
facturación sería de casi $ 8 millones.
En la misma compañía agregan: “Recibimos presiones
todo el tiempo por parte de los canales y las productoras para aumentar
el costo de los mensajes. Pero lo que queremos es generar tráfico
y que la gente no sienta que jugar es prohibitivo”.
Costos. Los programas after midnight (empiezan a partir de la 0.30)
son un festival de dientes y de chicas de vistosa delantera. “Señora,
deje al gordo roncando e insista y mañana lo despierta con
un montón de plata”, arenga, canchera, una de las conductoras
de Llamá y ganá. “Tienen muchas ganas de triunfar
y mucha predisposición”, describe Martín Kweller,
directivo de Endemol, a estos animadores. “Tienen costos de
producción muy, muy bajos”, traduce Enrique Carrier,
director de la consultora Carrier y Asociados.
Para tener una dimensión del potencial del negocio, alcanza
lo que dicen en Personal: “Nuestros clientes envían
por mes unos 5 millones de SMS a juegos”. Si bien es cierto
que el porcentaje es ínfimo con respecto al total –solamente
Personal procesa 600 millones de SMS mensuales-, en las telefónicas
estiman que el 20% de la facturación de los celulares es
por servicios de valor agregado, entre los que se cuentan los SMS
y también los ringtones y los mensajes multimedia, con música
o imágenes. De acuerdo con Prince&Cooke, en 2003 apenas
el 7% de los abonados usaba SMS. Este año, esa cifra alcanzó
el 80%. Y como se calcula que los 17 millones de teléfonos
móviles en uso se van a convertir en 20 millones hacia fin
de año, el consumo de productos no tradicionales seguiría
creciendo.
Pero Carrier asegura, paradójicamente, que los juegos “no
le hacen un gran favor a las telefónicas porque alrededor
del 90% de los usuarios de celulares tienen factura fija o tarjeta
prepaga, y cuando llegan al tope de gasto previsto simplemente dejan
de usar el aparato. Si la gente sólo llamara, el 100% de
la facturación quedaría para las telefónicas,
pero al jugar los ingresos se reparten entre todas las patas del
negocio”. La apuesta de las compañías es que
los clientes rompan esa barrera de consumo. Es cierto que en algunos
programas los espectadores también pueden llamar desde teléfonos
fijos, donde la proporción de las líneas control es
baja. Pero por cuestiones de horario, el target de estos programas
es relativamente joven y usuario de celular.
Programas. Call TV empezó a emitirse en julio del 2004, con
la premisa de que los espectadores “ganen dinero fácil
y rápido con juegos sencillos”. El formato fue ideado
por Endemol Internacional –con el desarrollo de los juegos
por parte de By Cicle– y fue emitido en más de diez
países.
El ciclo recibe la visita de invitados especiales. Los televidentes
pueden llamar a un 0-609 o mandar SMS durante las 24 horas.
En el caso de Llamá y ganá, Canal 13 se asoció
a Telemedia Argentina S.A. En la pantalla, cuatro conductores se
alternan para mostrar billetes de utilería, bailar, cantar
y exhortar a “médicos, seguridad, kioskeros”
a que llamen y respondan acertijos.
Sólo se puede participar desde un celular pero, aseguran,
ningún llamado insume más de un minuto. Las llamadas
se acumulan en una base de datos y el software elige al concursante
que saldrá al aire en función de un ranking que se
arma a partir de la cantidad de veces que se haya comunicado, del
horario en que lo haya hecho y la velocidad con que haya contestado
una pregunta de cultura general.
Con Sonámbulos, Telefé se sumó a esta modalidad
a partir del 26 de agosto. El canal se asoció a la productora
Win TV, la misma que tiene a su cargo el programa Mañanas
informales, con Jorge Guinzburg, en Canal 13. Buscaban instalar
un producto que los competidores tenían y ellos no, en un
negocio para el que comprobaron que había mercado. Y la elección
de Win TV no fue casual: querían que el programa tuviera
algo de artística como valor agregado. El resultado incluye,
por ejemplo, una chica que se va desnudando a medida que los televidentes
llaman al Strip Quiz, juego que permite ganar hasta $ 600. ¿Qué
revolea Soledad, una media, un poncho o un gorro?, es una de las
preguntas típicas.
Anunciar en este programa cuesta $ 120 por segundo, menos de la
décima parte de lo que hay que gastar para estar presente
en el de Susana Giménez ($ 1.400) o en Casados con hijos
($ 1.600).
Como diferencial, ofrecen la posibilidad de participar de una carrera
de autos en tiempo real que se premia con $ 800. En otros juegos,
el público puede llegar a ganar $ 10.000 más 200 o
300, y un 0 kilómetro por mes. También rematan desde
autos hasta home theatres a quienes ofrezcan en soledad la cifra
menor.
La madrugada parlante ya no es patrimonio de la radio: basta con
encender la tele para encontrarse con alguien que seguro va a hablar
–y facturar– sin parar.
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